Juan Miguel Zunzunegui
Incorporado en 2026
Por qué está en la colección
Contar la historia de un país sin halagar a nadie es una tarea ingrata, y Zunzunegui lleva años haciéndola. Sus clases sobre la conquista, la independencia o la revolución no ofrecen héroes de recambio: ofrecen documentos, intereses y consecuencias, que es bastante menos reconfortante y mucho más útil.
Lo hemos seleccionado por su forma. Charlas largas, sin trucos de montaje, sostenidas por el hilo de un argumento; el formato menos favorecido por el algoritmo y el más fiel a lo que la historia necesita para entenderse. También por su capacidad de moverse entre la Barcelona gótica, los evangelios apócrifos y Aristóteles sin que el conjunto se disperse, porque debajo hay siempre la misma pregunta: cómo se fabrican las creencias que damos por naturales.
Y por su trato con quien discrepa. Al desmontar mitos nacionales podría fácilmente caer en la burla del que aún los cree; no lo hace. Explica de dónde vienen esos relatos y por qué resultaron convincentes, lo que es una forma de respeto hacia el lector que fue educado en ellos, es decir, hacia casi todos.
Sobre este canal
Juan Miguel Zunzunegui es historiador y divulgador mexicano, autor de varios libros de divulgación histórica, y su canal recoge charlas de formato largo sobre historia, filosofía y pensamiento crítico. El registro es el de la clase: una exposición sostenida, sin cortes nerviosos ni artificios, en la que una idea se desarrolla hasta el final.
El recorrido temático es amplio y deliberadamente transversal. Hay lecciones de historia europea (Carlomagno y la formación de la cristiandad, el lado oscuro de la Revolución francesa, el gótico de Barcelona y la razón de que la ciudad nunca fuera reino) junto a un tratamiento extenso de la historia mexicana: el exilio de Porfirio Díaz, la Noche Triste leída como bisagra y no como derrota, Maximiliano de Habsburgo, Hernán Cortés. Otra vertiente se ocupa de religión y símbolo: los evangelios apócrifos, la figura de Dios y Satán como construcción histórica, los significados sagrados de la Odisea. Y hay filosofía práctica, como la lectura de la felicidad en Aristóteles, además de una serie de viajes en la que la historia se cuenta desde los lugares donde ocurrió.
Quien llegue encontrará un método reconocible: Zunzunegui desmonta los relatos nacionales heredados, los que se aprenden en la escuela y se repiten sin examen, y muestra cómo se construyeron y a quién sirvieron. No sustituye un mito por otro; enseña a sospechar de la forma misma del mito. Los vídeos exigen tiempo y atención, y a cambio ofrecen algo que escasea: historia contada con estructura, con contexto y con humor, por alguien que evidentemente disfruta explicando.